lunes, 10 de marzo de 2014

Paracetamol y alcohol

El paracetamol es uno de los medicamentos más utilizados pero es sorprendente los efectos que este puede tener en nuestra salud y, aún más, si lo mezclamos con alcohol. Este medicamento puede tener efectos graves en riñones, hígado e, incluso, la piel.
Se ha demostrado que tomar un poco más de la dosis recomendada durante varios días es mas peligroso que una sobredosis.
Ciertos analgésicos, tales como Vicodin y Percocet, también contienen paracetamol y por lo tanto no deberían ser mezclados con otros medicamentos que contengan paracetamol.
Si no se toman en cuenta las advertencias sobre este medicamento, entonces puede causar una sobredosis, que a su vez puede causar daño renal e insuficiencia hepática. 

Un análisis predice el riesgo de padecer alzhéimer

Un análisis de sangre ha demostrado capacidad para diagnosticar con un 90% de precisión el alzhéimer con tres años de antelación. El trabajo, liderado por Howard Federoff, de la Universidad de Georgetown (Washington DF), se basa en los niveles de 10 metabolitos lipídicos.
En el estudio se hizo un seguimiento de 525 personas mayores de 70 años durante un quinquenio. Se hicieron diversas comparaciones, y el resultado fue que las personas que desarrollaron alzhéimer o problemas cognitivos más leves tenían unos niveles más bajos de estos 10 fosfolípidos. El alzhéimer es la primera enfermedad neurodegenerativa. En España se calcula que afecta a unas 800.000 personas. De momento, el análisis no tiene aplicaciones médicas, ya que no hay cura para la enfermedad.


Fumar modifica el cerebro de los jóvenes

En  la adolescencia el cerebro está en desarrollo y es en esta etapa cuando más solemos fumar. Los efectos  de este proceso han sido recogidos en el último estudio de la Universidad de California (UCLA).

La clave para llegar a esta conclusión se encontró en la ínsula, una parte de la corteza cerebral ubicada profundamente en la superficie lateral del cerebro y que está involucrada en los sentimientos y en la toma de decisiones relacionadas con ellos (dolor, odio, miedo, felicidad, tristeza...). .

Tras examinar los historiales y esta zona en particular del cerebro de 42 participantes con edades comprendidas entre los 16 y los 22 años, los investigadores encontraron que el grosor cortical de la insula de los fumadores era mucho más delgado que el de los no fumadores. Y no sólo eso: cuantos más cigarrillos al día fumaba el sujeto, más fino era ese grosor.

El estudio concluye que la estructura del cerebro de los jóvenes fumadores puede experimentar cambios y que, esta modificación no solo sucede en un largo de tiempo, sino también aquellos fumadores recientes. El estudio sugiere que los cambios neurobiológicos  que se producen por fumar durante este período crítico del desarrollo, podrían explicar por qué los adultos que comenzaron a fumar a una edad temprana quedaron finalmente enganchados al tabaco durante toda su vida.