miércoles, 12 de febrero de 2014

Genes influyen más en notas que padres o profesores



Los genes influyen más en las notas de los estudiantes de secundaria que los profesores, los colegios o la familia, según un estudio de la universidad King's College de Londres.

Los autores del estudio analizaron la importancia de la genética en el éxito escolar y, para ello, utilizaron como muestra las notas de más de 11 mil exámenes de alumnos de dieciséis años que optaban al Certificado General de Educación Secundaria.

En asignaturas como inglés, matemáticas, ciencias, física, biología y química, los científicos descubrieron que los genes influyen más en las notas, un 58 por ciento, mientras que en materias de humanidades, como arte y música, los genes cuentan un 42 por ciento.

A pesar de señalar el importante peso que tienen los genes en el éxito escolar, en el estudio se aclara que esto no implica que el ambiente que rodea a un niño no sea importante, pues influye en las notas en un 36 por ciento, ni que la labor educativa de los colegios no cuente.

"El comportamiento de un estudiante puede estar determinado por miles de genes, cada uno de ellos con un efecto minúsculo. Encontrarlos todos será difícil, pero permitirá a los científicos descubrir qué variantes genéticas afectan al comportamiento en las distintas áreas de conocimiento", afirmó Plomin.


Curar células no es diseñar bebés

Es francamente difícil estar en contra de curar enfermedades, pero no lo es tanto poner objeciones al “diseño de bebés”, la “fabricación controlada” de seres humanos o a una “técnica peligrosa de ingeniería genética”, de modo que las asociaciones religiosas de Reino Unido, han decidido cebarse contra esos blancos fáciles y eludir el verdadero debate bioético, que es el que trata de cómo ayudar mejor a las personas que lo necesitan.
Cada una de las 5.000 enfermedades genéticas afecta a pocas personas: constituyen el grueso de las llamadas enfermedades raras, que han sido tradicionalmente el hermano pobre de la investigación biomédica. Como estas enfermedades afectan a poca población nadie las investiga, pero su conjuntos es bastante notable. Por suerte en los últimos años esto ha cambiado.
Para la mayoría de parejas portadoras de enfermedades genéticas aún no tienen un tratamiento para eliminar o sustituir el gen defectuoso de los óvulos o los espermetazoides. La única opción que tienen los progenitores, hasta ahora, es la selección de embriones. Pero hay una minoría de enfermedades de este tipo para las que la ciencia actual permite curar el óvulo de su carga genética defectuosa. 

Sustituir las mitocondrias enfermas de una 
madre por las de una donante sana es una forma pionera de curar a las células sexuales de sus enfermedades genéticas y hacer nacer a un niño sano en vez de enfermo. Quien no distinga eso del “diseño de bebés” y la “fabricación controlada” de niños haría mejor en dispensarnos de su parecer.


La ‘firma’ de la peste negra está en los genes

La peste negra, mató al 40% de la población de Europa en el siglo XIV. Un equipo científico internacional ha buscado la firma genética de la plaga en la población actual aprovechando la singular demografía rumana. En este territorio, han vivido durante años diferentes tipos de poblaciones con distintos genes, unos de origen europeo y otros de origen gitano. Todos ellos expuestos a las mismas condiciones y entorno. Los estudios han demostrado que la población rumana tiene un grupo de genes que producen una respuesta inmunológica ante la bacteria de la peste negra, pero no en los habitantes actuales del Norte de India, africanos y chinos. 

Unas versiones de genes pueden ser más eficaces que otras a la hora de desencadenas en el organismo contra la infección y las primeras tienden a preservarse, mientras que las segundas desaparecen más fácilmente, a lo mejor porque muchos individuos que las tienen sencillamente mueren víctima de la enfermedad antes de transferir sus genes a la siguiente generación. Es lo que se llama la selección positiva o adaptativa.

El objetivo de este estudio es identificar señales de convergencia evolutiva del sistema inmunológico basado en la peculiar historia demográfica de Rumanía. En Barcelona, han catalogado diferencias genéticas en casi 200.000 segmentos del genoma de un centenar de rumanos de origen europeo, otros tantos de origen gitano y 500 del Norte de la India para averiguar qué genes han sido seleccionados más positivamente.

Además de esos genes relacionados con el sistema inmunológico, se han preservado en Rumanía uno de pigmentación de la piel, otro implicado en la inflamación y otro asociado a la susceptibilidad de sufrir enfermedades autoinmunes. Además tambienen los grupos de variantes de genes halladas en el cromosoma cuatro responsables de desencadenar la respuesta defensiva del organismo frente a infecciones.




 Peste Negra en Italia



Peste Negra en Londres